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Técnica de Segundo Nacimiento

Escrito por Nayade Quiñones Li  - 5 de Enero de 2019

Cuando nos enfrentamos a la sanación en nuestros diferentes ámbitos, a veces conectamos con heridas muy profundas. Estas heridas proceden de sucesos traumáticos en nuestro desarrollo. Uno de los traumas más complejos de tratar son los traumas de la concepción, gestación y nacimiento.
Ya que durante este proceso la diada madre-hijo está hiper conectada. Muchos bloqueos y dificultades de nuestra vida vienen de estas situaciones. Una de las formas de abordar este trauma es la técnica de “segundo nacimiento”.

Esta técnica desarrollada por Bert Hellinger, encuentra sus inicios en la “terapia primal de Janov” quien fue el primero en reconocer el impacto del trauma del nacimiento sobre las personas. Él enunciaba que un niño carente de amor y calor materno, se desarrolla con dolor. Si esta herida emocional no es atendida, desarrollará un retraimiento emocional que le afectará durante toda su vida y con todas sus relaciones.

Durante los nueve meses del período de gestación y en el nacimiento, se van a establecer nuestras estructuras físicas, mentales, emocionales y de comportamiento. El feto es un ser que percibe las influencias, pensamientos, sentimientos y cambios hormonales de la madre y del entorno que recibe, bien de manera indirecta a través del cuerpo. El feto está flotando en un líquido amniótico plagado de hormonas maternas, las cuales pueden estar relacionadas con el placer y la relajación o el estrés y el dolor, dependiendo lo que la madre esté vivenciando en sí misma y su entorno. Así pues, nuestra vida posterior extrauterina se esboza y está influenciada por este período de gestación y el proceso del nacimiento mismo.

Los fenómenos que suceden en una Constelación Prenatal enlazan perfectamente con el nivel de profundidad al que Hellinger ha llegado con los movimientos del espíritu, pues la conciencia superior del ser está muy presente todavía en esta etapa, ya que alrededor de los 7 años esta conciencia se deposita en el subconsciente. La manera en que venimos al mundo, nos marca pautas de enfrentamiento. Quienes por ejemplo han venido al mundo por cesárea, se enfrentan a un mundo sin los límites que nos da el paso por el canal del parto. Pasa de un lugar cómodo a un medio lleno de estímulos y sensaciones que percibe como agresivo. Quienes han nacido con fórceps no saben luchar por lo que desean en la vida, se sienten “forzados”. Quienes han tenido sufrimiento fetal tienen la sensación de que nada les va a resultar o dejan las cosas a medias. Quienes han tenido separaciones en el nacimiento por muerte o enfermedad de la madre, tienen temas con su madre lo que les complica la vida en diferentes aspectos. Todos estos traumas, no pueden ser abordados en las constelaciones tradicionales.

La vida prenatal, gestacional, parto y postgestacional es un misterio. Es por esto que en este tipo de constelaciones podemos observar fenómenos que correspondan a las influencias transgeneracionales de la familia física, como otros que corresponden a las relaciones evolutivas de la familia espiritual en las sucesivas encarnaciones y, también, elementos del programa de vida de la conciencia que encarna. Y esto es así porque en ese momento de la existencia empiezan a convivir un cuerpo físico, con su propio ego conformado desde la base de genética + creencias familiares, y un espíritu con su bagaje de aprendizajes de su trayectoria completa de vida.

La sanación de esos periodos necesita conectar con nuestros 3 cerebros: el reptiliano (rudimentario-cuerpo), el límbico (las emociones-mente), y el neocortex (pensamiento elaborado-alma). Si alguno de ellos no es renegociado, los otros dos vuelven a activar el trauma. Es por eso que la terapia de trauma es lenta, porque hay que renegociar e integrar estos 3 aspectos, esperar el desglose, que se da espontáneo y recién podemos seguir adelante. Las prácticas tradicionales no son suficientes para trabajar e integrar estos 3 aspectos del trauma.

Esta técnica puede ser utilizada en adultos y en niños, es especialmente sanadora en niños/adultos que han nacido en partos muy traumáticos, estuvieron en incubadora o alejados de la madre por periodos extendidos. Ya que potencia el movimiento de vinculo madre-hijo y por lo tanto confianza en la vida y la existencia.

El segundo nacimiento es una técnica sutil y amorosa, pero profunda y transformadora, que nos da la posibilidad de renegociar e integrar estos traumas y por lo tanto cambiar el cómo percibimos la vida. Nos da un papel en blanco para poder escribir nuestra propia historia.

SOBRE LA AUTORA


 Náyade Quiñones Li.

Enfermera U. de Chile, mamá en entrenamiento. Consteladora familiar con formación en trauma, Maestra de reiki, Profesora y lectora de Registros Akáshicos, canalizadora.

 

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