Para llegar a conectar con el Verdadero Amor, ese que nos dio vida, primero que todo tienes que amarte a ti mismo. Esta es una de las más hermosas paradojas de la vida, y que consiste en que para llegar a Amar profundamente toda la existencia y sus criaturas, primero que todo se hace necesario soltar la atención de ello para centrarte en ti mismo. Amarte, amarte, amarte, amarte sin condiciones, sin juicios, sin culpas y sin miedo, porque eso abrirá las puertas para que percibas y sientas el mundo sin ninguna condición, sin juicios, sin culpas y sin miedo…, sin miedo incluso a ser amado por otro ser humano como tú.