El ego es un concepto difícil de definir, al tratarse de un fenómeno psicológico que solemos identificar con la totalidad de nuestra mente. En realidad se trata tan solo de una herramienta extremadamente útil, aunque si se nos va de las manos puede convertir nuestra vida en una pesadilla.
La muerte del ego -también conocida como disolución del ego- es un proceso cuyo fin es destruir totalmente cualquier idea que tengamos de nosotros mismos, abandonar todo prejuicio acerca de lo que podemos o no podemos hacer y alcanzar una visión del mundo y de uno mismo completamente fluída y adaptable a cada instante. Muy pocas personas son capaces de alcanzar este estado de consciencia de forma permanente, siendo más habitual el experimentarlo de forma temporal -tras un arduo proceso de meditación o mediante el uso de fármacos psiquedélicos- y volver a "recuperarlo" al terminar la experiencia, aunque considerablemente transformado.Me siento asombrado continuamente por la gente que viene a mí y que me dice que teme al amor. ¿De dónde proviene este temor al amor? Se debe a que cuando realmente amas a alguien tu ego empieza a desaparecer y a fundirse. No puedes amar con el ego, el ego se convierte en la barrera. Y cuando quieres destruir la barrera, el ego te dice, «Esto se convertirá en una muerte, ¡cuidado!»
La muerte del ego no es tu muerte. La muerte del ego es en realidad tu posibilidad de vida. El ego es simplemente una cáscara sin vida a tu alrededor. Tiene que ser hecha pedazos y tirada. Surge de forma natural, del mismo modo que cuando un transeúnte pasa, el polvo se deposita sobre sus ropas, sobre su cuerpo y ha de darse un baño para limpiarse de ese polvo.
Al movernos en el tiempo, el polvo de las experiencias, del conocimiento, de la vida vivida, del pasado, se acumula. Ese polvo se convierte en tu ego. Al acumularse, se convierte en una cáscara que ha de ser rota y tirada. Uno se ha de bañar continuamente, cada día, de hecho, a cada instante, de forma que esta cáscara nunca se convierta en una prisión. El ego teme al amor porque en el amor la vida alcanza una culminación. Pero siempre que hay una culminación de la vida también hay una culminación de la muerte. Van de la mano.
El arte de Morir
Fuente: http://enbuscadelosagrado.blogspot.com
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