Exfoliación, rehidratación y suavizado de la piel.
Desintoxica, limpia y tonifica la piel.
Relajación muscular.
Alivio de los dolores y molestias músculo-articulares.
Alivia calambres.
Disminuye las inflamaciones.
Control del estrés.
Relajación psicocorporal.
Incrementa la circulación sanguínea.
Aumenta el metabolismo.
Incrementa el flujo energético y lo equilibra.
Aumenta la vitalidad disminuyendo el agotamiento físico.
Ayuda en el control de los síntomas de la fibromialgia. Volver